Justifica la iniciativa en la necesidad de reequilibrar las desigualdades existentes en zonas urbanas y rurales

   VALLADOLID, 13 Abr. (EUROPA PRESS) -

   El programa de reordenación del sistema sanitario en Atención Primaria en Castilla y León afectará a un total de 194 profesionales, de ellos 118 médicos y 76 enfermeras, dentro del objetivo del consejero del ramo, Antonio María Sáez Aguado, de reequilibrar las actuales desigualdades existentes en cuanto al cupo de tarjetas sanitarias asignado a unos y otros, tras constatar la cada vez mayor carga de trabajo que soportan ambos colectivos en las grandes ciudades, frente a la disminución registrada en el medio rural.

   Sáez Aguado, que, a petición propia, ha comparecido hoy en la Comisión de Sanidad de las Cortes, con el propósito de explicar los detalles del referido plan, ha destacado que la aprobación de la nueva estrategia en Atención Primaria se consensuará en la Mesa Sectorial con las seis organizaciones sindicales representadas, las organizaciones profesionales y las sociedades científicas.

   Asimismo, ha asegurado que, como criterios principales, su aplicación garantizará "el mismo número de profesionales, lo que permitirá que Castilla y León siga siendo la primera comunidad en recursos humanos, así como el mantenimiento de la atención en centros de salud y consultorios locales con la misma frecuencia, intensidad y accesibilidad".

   El titular de Sanidad, en declaraciones recogidas por Europa Press, ha anunciado que la reordenación de la Atención Primaria, una vez pactada, se desarrollará de forma inmediata en cada una de las once áreas de salud de la Comunidad y en dos fases, una primera que afectará a 83 profesionales de la medicina y a 46 de la enfermería y una segunda que provocará la movilización o traslado desde zonas rurales a urbanas de otros 35 médicos y 30 enfermeros y enfermeras.

   Aunque no existe en España una regulación sobre el cupo óptimo de tarjeta sanitaria por cada médico o enfermera, el objetivo que la Consejería de Sanidad persigue con esta reestructuración es alcanzar en las zonas urbanas las 1.432 por cada profesional de la medicina y las 706 en el ámbito rural, así como la proporción de 1.491 y 881 pacientes por cada profesional de la enfermería, respectivamente.

   En la actualidad, pese a que en Castilla y León la media de tarjetas sanitarias por médico y enfermera es mucho más baja que en España, de 931 y 1158, respectivamente , mientras que en el conjunto del territorio nacional, por el mismo orden, se eleva a 1.398 y 1.606, Sáez Aguado ha insistido en que es preciso adoptar medidas de reequilibrio para evitar casos puntuales de médicos con 1.600 tarjetas asignadas y otros con poco más de 300.